• Desde su creación, el terrazo ha sido ampliamente utilizado para la pavimentación de todo tipo de espacios interiores.
  • Además de su imbatible durabilidad, es resistente, seguro y sostenible.

 

Madrid, 30 de enero de 2026. Desde su nacimiento, el terrazo ha sido un material de construcción es un material de construcción que ha servido a lo largo de los siglos transcurridos para, entre otros usos, pavimentar superficies tanto de interior como de exterior. Creado en Venecia en el siglo XV, fue el resultado de la reutilización de guijarros de mármol sobrantes mezclados con arcilla. Es precisamente en esta ciudad italiana donde se encuentran los ejemplos de uso del terrazo más antiguos y aún en servicio.

La aparición en 1824 del cemento portland posibilitó la producción industrial de terrazo como elemento constructivo mejorando el comportamiento de los productos de pavimentación y dando respuesta a las necesidades de un creciente mercado. Con el desarrollo industrial en el sector de materiales para la construcción, apareció una nueva tipología de maquinaria y proceso de fabricación, que, sin perder posibilidades creativas, permitieron mejorar las características mecánicas de las baldosas.

De esta manera nació el terrazo que hoy conocemos, un producto cuya principal característica es la durabilidad.

Para toda la vida

La durabilidad de un pavimento puede considerarse como la propiedad de mantenerse prácticamente inalterable con el uso y el tiempo. Como factores determinantes pueden considerarse los siguientes: el mínimo deterioro de su aspecto superficial (pérdida de brillo, arañazos, etc.); la baja pérdida del espesor de la capa de huella; la inalterabilidad con el paso del tiempo; y la posibilidad de recuperar el acabado de la cara vista.

Las baldosas de terrazo tienen una alta resistencia al desgaste y soportan muy bien posibles agentes físicos causantes de abrasiones, manteniendo su brillo durante largo tiempo. En cuanto a sus posibilidades de recuperar el acabado superficial de su cara vista, son muy elevadas, porque permite reparaciones de pequeños defectos y un simple abrillantado devuelve el pavimento a su aspecto original. En el caso de necesitar recuperar un terrazo dañado se puede optar por realizar un pulido que, implicaría únicamente la pérdida de pocas décimas de milímetro de su capa de huella.

Más ventajas

La durabilidad es sólo una de las muchas ventajas que ofrece este material de construcción. Otra de las más subrayables es la gran variedad de diseños que permite o su probada contrastada resistencia habida cuenta de los muchos espacios en los que se ha instalado y sigue prestando servicio.

A las anteriores ventajas hay que sumar su versatilidad (ofrece todo su potencial tanto para usos normales como intensivo o incluso industriales), su mantenimiento es fácil y económico, su calidad está normalizada, es sostenible ya que puede fabricarse con materiales de desecho y es 100% reciclable, es seguro y, por último, no contiene en su composición ningún elemento potencialmente peligroso para la salud.

Es así como, el terrazo es un material con historia, una estética con carácter y muy resistente. Sus excelentes propiedades físico-mecánicas, posicionan al terrazo en los primeros puestos de los materiales para la pavimentación de interiores.

  TERRAZOINNOVA
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.